3.16.2014

presentación de "EL CUERPO NO CALLA"




Video de Agustina Cúneo en la presentación de "El Cuerpo no calla"


Esto fue lo que se dijo:


Yo: Me resulta más fácil escribir (hasta todo un libro) que hablar en público. Pero quiero trasmitirles mi alegría de cumplir el sueño de publicar El cuerpo no calla.
Agradezco mucho a todos los presentes, en una época con tantos compromisos.
Siempre me gusto la música, de allí mi admiración por Charlotte Stuijt. Es un honor que esté aquí. La vi por primera vez en la Catedral de San Isidro. Sonaba una orquesta dirigida por una mujer de cabellera lacia que se sacudía con gran pasión.
Mi madre y mi madrina cantan desde hace un tiempo en este coro.
Muchas gracias Charlotte,
_Aprecio mucho que estés aquí!!

CORO FEMENINO DE CHARLOTTE STUIJT interpretó:

-Go, Tell it on the Mountain – Spiritual

-Alleluia – Mozart (Canon)

-Edelweis – De la Novicia Rebelde

-Walking at Night – Canción popular checa

-Silent Night - Tradicional

YO: Ante el diagnóstico de Parkinson, recibí el consejo de hacer Feldenkrais. Felden… que? Pregunté, como me imagino que deben estar haciendo muchos de ustedes. Son ejercicios que se hacen guiados por un especialista. En mi caso lo hice con Patricia Moore y aprendí muchísimo. Te agradezco mucho Patricia. Lo que puedo resumir es que el cuerpo es el transporte del alma. En el libro cuento cómo, por medio de esos movimientos fui encontrándome conmigo misma.
Los dejo con Patricia que se los va a explicar muy bien.

PATRICIA MOORE (especialista en el Método Feldenkrais): "Conocí a Marina, un día cualquiera del año. De repente abrí la puerta y me encontré, con ella. Creo que de ahi en mas, sin palabras, comenzamos una relacion, profunda y muy original.


Original porque ella buscaba, cosas tal vez fuera de mi alcance, no lo sabemos aun y se encontró con ella misma, trabajando con su cuerpo sus emociones, sus deseos todo su ser. DESDe un principio me di cuenta que estaba en un camino de busqueda muy profunda y que lo mas importante para que apareciera aquello que todos llevamos y a veces no usamos, es nuestra capacidad para la vida, basada en nuestra propia ceatividad.

Este no es un trabajo facil, uno tiene que meterse muy adentro sin miedo, porque allí muy profundo está ese espiritu que nos anima, creo que en mis largos años de trabajar con este método Feldenkrais y algunos otros, siempre encontré que todos nosotros tenemos un lugar donde refugiarnos en nosotros mismos.

hay momento fáciles de hacer esto y otros no. Me acuerdo de Marina como de alguien con miedo con dudas todas muy justificadas, pero la relacion entre ambas y alguna compañera, el abrirse a oir verdaderamente para ella fué una aventura Y así la tomamos, vivir con lo que nos toca es una aventura un entrar en territorios desconocidos y prometerse encontrar , lo que nos ayuda , ocupando nuestro tiempo en eso. Ella lo hizo lo está haciendo y como ya descubrio este talento o don personal, lo seguirá haciendo, no tengo la menor duda de como sigue el proceso de crear en su vida.

Les cuento algo anecdótico y cortito. Una tarde fuí a la casa de una amiga y vi una película francesa que se llamaba "cartas a paris " o cartas de Paris.

Como salía una abuela rusa le dije a Marina , en una clase porque no la alquilás y la ves????
La semana siguiente vino y me contó que era su propia vida.Que sorpresa y que impulso para investigar lo propio!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Asi´empezó todo, escribir, borrar, de nuevo empezar, etc y despues un viaje a Rusia, SOLA!!!!!!!!!!!!!!!

Se sostuvo a si misma y pudo hacer todo lo necesario para llevar adelante proyectos, difíciles.

Y en eso está, te quiero mucho, Marina, creo que nos has dado a muchos la lección de poder llevar a cabo tantas cosas. Es un honor para mi haber sido tu profesora de Feldenkrais. Sabés que siempre voy a estar a tu disposición, mi casa está abierta para cuando quieras volver aunque sea a tomar un café. Y por supuesto te deseo o mejor.No quiero olvidar el esfuerzo que hace la familia y la ayuda de otros profesionales, que como yo entregaron a Marina, lo mejor de si".


Apareció de sorpresa Isabel, mi compañera de Feldenkrais y dijo unas palabras muy lindas.



YO: Pude ver mi identificación con mi abuela materna.
La historia de mi abuela me parecía digna de ser contada. Quise hacerle un homenaje con este libro. Transmitir el coraje con el que ella construyó su vida.
Ayer revisé lo primero que escribí acerca de ella. Me llamó mucho la atención, comenzaba con la frase: “Imposible borrar del cuerpo esa sensación de inmenso calor de sus brazos…” Considerando que eso lo escribí en el año 2005, parece casi premonitorio, estaba hablando de algo que tenía grabado en el cuerpo. Mucho antes de pensar en el título del libro. ¡Empecé a hablar de mi abuela diciendo que todavía sentía el calor de su abrazo!

Desde que aprendí el abecedario me pareció fascinante el mundo que se me abrió. Las letras eran sonidos que formaban palabras y estas contaban historias, develaban misterios y en definitiva, me llevaban de viaje a otras vidas. Había leído mucho pero en ese momento, la misma entrega que había tenido como lectora la volqué a expresarme por medio de la palabra escrita. Situaciones, experiencias y sensaciones aparecían en forma espontánea.
Mónica Mc Cormic me recomendó un curso literario aquí mismo, en La Posada del Te, dictado por Sebastián Dozo Moreno. Gracias a ese taller literario amplié mi horizonte en las letras y comencé a escribir este libro. Esto se transformó en la aventura de recordar por medio de la escritura.
Les leo un fragmento del libro que muestra algo de lo que recordé escribiendo:

“Me encantaba quedarme a dormir en la casa de mis abuelos maternos. Antes de dormir, mi abuela Esperanza me arropaba con unas mantas muy pesadas, tejidas por ella al crochet. Ese peso sobre mi cuerpito era muy agradable, y las sábanas olían a ella, como toda su casa. Eran frescas al contacto con mi piel. Ella me daba unos besos cuya ternura la sentía hasta en los pies. Y me decía:
—Buenas noches, almita mía.
Siempre me persignaba antes de alejarse.
Sus modos eran de una ternura firme, cubierta por una capa de inexpresión. Había tenido que proteger su sensibilidad para sobrevivir a lo que le tocó pasar. Sus piernas eran un poco flacas e inestables. Pero su fuerza de voluntad la llevaba adelante. Aunque fuera para dar otro paso, otro y otro más. Porque la vida era eso: pasos.
A la mañana, ella prefería que yo no me levantara sola, que la llamara desde la cama.
—¡Baaaaba! —gritaba.
Y al ratito llegaba resoplando de subir la escalera. Una mañana la vi entrar con un pañuelo en la cabeza y olor a cebollas en las manos. Sus ojos verde seco se habían humedecido. Me aclaró que sus lágrimas eran pura y exclusivamente por esas cebollas. A mí me pareció que me engañaba. Abrió las cortinas pesadas y por las ranuritas horizontales vi el brillo del nuevo día. Levantó la hoja de abajo de la ventana de hierro. Soltó los postigos y los abrió de par en par. La luz me daba de pleno, ese cuarto chiquito, a la mañana quedaba todo ocupado por la luz del sol. Primero me tapé con la sábana para filtrar un poco mi encandilamiento. Cuando me acostumbré, con los ojos chinos, me destapé y gateando por la cama llegué a los pies de la ventana. Mi abuela me preguntó qué veía, y yo dije:
—¡Qué lindo techo tiene la calle!
Me refería al cielo, creo que lo entendió. Mi abuela me abrazó con su alma pegadita a la mía, inspirando profundamente, y diciéndome:
—Tesoro mío…
Creo que tenía otra vez los ojos en el punto húmedo, lo sentí. No eran las cebollas…”

Y otro fragmento del libro que cuenta lo que significa escribir para mí:

“Escribir me cambio la vida. Poder sacar lo que mis emociones generan en forma de palabras escritas me produce una satisfacción enorme.
El arte transforma. Así como en cualquier expresión de arte veo aparecer algo nuevo, lo mismo ocurre en mi alma. Me genera un sentimiento que nace y crece. Un sentimiento que es, a su vez, regenerador: amor. Un amor desinteresado, por la vida y por la naturaleza. Eso se resume en amor a Dios.”


Muchas veces me dijo mi abuela que no me olvidara que lo mas importante que podía tener en la vida no se veía, haciendo el ademán de señalarse la cabeza y el pecho, queriendo decir que ahí adentro estaba alojado lo principal. Y realmente no hago mas que seguir comprobando que es así. Que fácil es verlo en un ejemplo tan directo, si a cualquier persona, hipotéticamente, la despojamos de todos sus bienes materiales hasta de privilegios, que queda? Es interesante hacer ese ejercicio mental. En definitiva queda la capacidad de cada uno de adaptarse, de ganarse la vida, de relacionarse, creer y ser feliz.

Cuando terminé de escribir el libro lo vi con Agustina Cúneo. Ella se interesó en lo que había escrito y me ayudó a preparar el texto para poderlo editar.

Y para continuar con la cadena de eventos afortunados nació Bergerac Ediciones, que me ofreció editar El cuerpo no Calla.


AGUSTINA CÚNEO: las palabras de Agus son las que estan en el video de más arriba en esta entrada.


Brindamos, hubo sandwiches y vino. Recibí muchos abrazos y me quedó un recuerdo espectacular del cariño que recibí ese día. Calculamos unas 150 personas presentes, y ¡vendí 100 libros!
Ya contaré más de las presencias, sorpresas y repercusiones.





11 comentarios:

SAFIRO dijo...

Marina, me encantó revivir este momento!
Pienso igual que Agustina Cúneo, cuando dice que el que escribe un libro no siempre es un escritor y vos sos una escritora, una narradora increíble.
Tu libro es maravilloso y no me canso de decirlo ni de elogiarlo
Te felicité y te felicito.

A pocas horas del comienzo del nuevo año quiero dejarte un gran abrazo, mi agradecimiento por tanto como me diste y me das,
y mis mejores deseos de Salud, Amor, Bienestar y Paz para vos y tu familia.
¡¡Feliz año 2009!

Con todo mi cariño

Irma

mentecato dijo...

Vine a leerte y a desearte un nuevo año bellísimo.

Anónimo dijo...

Magnfico todo, pero cometiste uun error imperdonable.
No dijiste de qué eran los sandwiches
Gracias Marina

Blas Torillo dijo...

Marina. Amiga.

¡Que orgullo haberte conocido y que orgullo saber que, aunque sea por internet, puedo llamarte mi amiga!

Me gusta el ejemplo que me das... y me reta.

Sigue. No te detengas. La vida debe seguir. Y publica muchos libros o muchos posts, que seguiré viniendo a aprender de ti.

Te dejo un beso por el año que empieza y mis deseos de que todo sea al menos un poco más fácil o quizá, solamente menos difícil. A pesar de los pesares.

Ríe mucho. Abraza mucho. Besa mucho.

amor dijo...

la alegría que me da verte triunfar, marina, y me da alegría porque sé que nos parecemos en muchas cosas, en muchas ideas y en muchas actitudes, y por eso mismo si triunfas tú estoy triunfando también yo

y tengo un presentimiento cierto, que en tu caso es ya una realidad: este es nuestro año

te quiero, ya lo sabes, siempre te he querido (en nuestra amistad bloguera y poético-amorosa)

millones de besos

s

marina dijo...

irma: un millón de gracias, como siempre, todo lo que te agradezca es poco...

mentecato: gracias!

anonimo: ni me enteré de qué eran... cuando pude acercarme no quedaban... calculé menos gente

blas: otro que no sé cómo agradecer, siempre dando y dando alegría, amor, esperanza, aliento... gracias!

santi: bueno, triunfo? no diría eso, pero me siento reconfortada. y comparto mi alegría con todos los que me rodean, física y virtualmente. cómo no quererte si sos amor? jaja
besos
marina

sedemiuqse dijo...

Feliz mi marina.
Besos y amor
je

Anónimo dijo...

Estyaba viendo el video de la presentacion de tu libro y en el momento en que Agustina define el libro, e intenté buscar una metafora.
Creo que tu libro es tu explosion. una apocalipsis en el sentido mas académico del término, al margen de tétricas interpretaciones. Es decir "una manifestacion de algo que estaba oculto" ¿tu?
¿que te parece?

pedro

La otra parte de mí dijo...

muchas felicitaciones por este libro y el abrazo más fuerte y lleno de energía positiva que puedas imaginar.

El Mostro dijo...

Felicitancias por tu libro.

Anónimo dijo...

Excelente descripción, típicamente virginiana, hasta el mas mínimo detalla de lo que nos sucede a los que habitamos el "País del Parkinson " como vos bien lo llamás, sigo deleitándome con tu hermoso libro, o mejor aún yo lo llamaría "bitácora" de navegacíón jhá !!!
Con todo el amor fraterno del alma.
July.