5.11.2011

CAMBIO




Cada vez que iba a la playa, me ponía protector para tomar sol y ni bien reclinaba la reposera aparecía mi sombra y lo tapaba, y me dejaba muerta de frío y blanca. Tiritando, me vestía rápido porque empezaba a llover. Corría a buscar un paraguas pero ya me había empapado hasta los huesos.
Mil veces pasó lo mismo.
Fui a devolver la sombra porque ya no la aguantaba más. Empecé a elegir en el perchero entre las colgadas, había oscuras y claras. ¿En qué la puedo ayudar? Quiero cambiar mi sombra, la que más me gusta es la transparente.
Me dijeron que no aceptaban las usadas. Y ¿Cuál es el problema de la que tiene? ¡Es que se la pasa lloviendo!
No sabía nada de negocios ese hombre, porque dijo que me quedara con la propia y que después de llover un montón, seguro que iba a salir un solazo. Está loco, voy a seguir buscando donde cambiarla. No pienso soportar ni una gota más

4 comentarios:

SAFIRO dijo...

Seguro que està loco y ademàs es conformista. Me parece que te espera una ardua tarea, pero apuesto a que se pueda conseguir una sombra màs conveniente y a la medida justa de las necesidades. Si me entero de algo al respecto te lo comunico.

Marina, te adoro! y si bien ando bastante alejada y con compu prestada, te leo siempre y te guardo en mi mente y mi corazòn.

Mil besos, mi querida amiga.

marina dijo...

yo también te guardo en mi mente y mi corazón! Gracias Irma... y qué trabajo bancarse la sombra... si fuera tan fácil cambiarla y chau!
Te mando un beso grande!
Marina

Carlos Boniver dijo...

qué grato es leerte otra vez, este de la sombra me trae recuerdos de maria elena walsh, y te aseguro que es un gran elogio. que no decaiga!

marina dijo...

gracias carlos, demasiado... que grossa maria elena...